¿qué Diablos Es Esclavas Jerez?

Muchas veces me preguntan: “¿Qué puedo hacer para que mi hijo aprecie la misa?” La contestación más simple es que su familia incluya a Dios en su vida diaria, y a través de esta mención el simbolismo y la tradición dentro de la Misa. La Misa no fue escrita para niños pequeños, y está bien que les falte la concentración para percibir la palabra de Dios.

Sin embargo, me entristezco en la Iglesia cuando veo a niños mayores de seis años jugando con juguetes no religiosos a lo largo de la Misa. En verdad, hace un par de meses, vi a un niño de mediana edad dibujando en un bloc de notas en espiral.

Algo está horriblemente mal en ese cuadro – ¿por qué a esa edad no han descubierto el bello sacrificio que Jesús hizo por nosotros? ¿Por qué razón no se ha establecido la expectativa de que escuche, sienta y responda al amor de Dios? Estoy convencido de que los padres estaban satisfechos con el hecho de que el pequeño estuviera en la Misa en vez de en otro sitio, ya que en estos días muchos niños tienen la opción de acudir. Mas no estamos mandando un mensaje preciso cuando se les deja elegir no participar.

No se puede salir al mundo, especialmente a la sociedad en la que vivimos, sin la armadura de Dios. Si enseñamos a nuestros hijos a excluirlo en su vida, los vamos a preparar para el descalabro. Es Dios quien puede enseñarnos a querernos unos a otros, a respetar nuestro cuerpo y a nosotros mismos, y a percatarnos de que todo lo que nos circunda sucede por el hecho de que está en Sus manos; Él tiene la llave. Precisamos confiar en Él con todo nuestro corazón siguiendo Sus mandamientos y aprendiendo acerca de los misterios que nos rodean en la Misa. La Misa es el único lugar al que podemos ir para estar presentes en la Última Cena, la Crucifixión y la Resurrección de nuestro Salvador Jesucristo. Si siente que como padre no tiene el conocimiento para enseñarles a sus hijos estas cosas, aprenda con ellos. La humildad en ese ademán les mostrará a sus hijos que el aprendizaje ocurre durante toda la vida. Aún aprendo, y muchas veces es uno de mis hijos (o bien esposo) el que me enseña algo nuevo. Esto es muy apasionante, porque me doy cuenta que mis hijos invirtieron su tiempo y amor en Él.

Una vez escuché: “Lo que somos es un regalo de Dios para nosotros. En lo que nos transformamos es en nuestro regalo a Dios (Eleanor Powell)”. Compartamos nuestro amor por Dios al atender y respetar sus deSeos para todos nosotros, incluyendo la Misa.

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https://www.santamisa.es/iglesia/parroquia-de-santa-maria-de-gracia-murcia

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